tndonmattrickmgspressbr

Me ha costado mucho trabajo no entusiasmarme con el Project Natal de Microsoft: el sistema supuestamente de control sin control para el Xbox 360 que ayer anunció Microsoft en el E3. Aunque durante meses circularon los rumores de la posibilidad de un sistema de control mediante movimiento para el Xbox, nadie esperaba la escala de los esfuerzos de Microsoft.

El director Steven Spielberg hizo las presentaciones, y hemos hablado muy poco de lo demás desde entonces. Project Natal (¿esta última palabra es como un apócope de natural?) es un sistema sensor auditivo y visual en 3D que hasta puede identificar a varias personas. Natal puede escuchar y comprender las palabras y seguir y duplicar cada movimiento de un individuo. En este momento no hay nada especial que usar o sostener. Se trata del Wii sin wiimoto ni nunchuks ni complementos como volantes o raquetas especiales.

Sé todo esto porque vi el video (http://www.prnewswire.com/mnr/xbox360/38497/). Se trata de un buen trabajo de producción. En primera, un sensei en pantalla nota que un niño anda por la sala y luego lo reta en combate. El niño patea y golpea el aire, mientras su avatar en pantalla duplica cada movimiento suyo. En otro escenario, una mujer sostiene un volante invisible mientras su contraparte virtual sujeta una representación gráfica. La mujer conduce y cambia la marcha en el aire. En otra escena, una familia entera participa en un programa de concursos, sin necesidad de controles físicos ni botones que accionen chicharras. Después, una adolescente habla con su amiga online y luego la amiguita utiliza gestos para mostrarle ciertas prendas que opina que la otra debería comprar. Todo es increíble. Por desgracia, tal como lo indica el video, ésta es sólo una visión de cómo funcionará Project Natal.

Le doy crédito a Microsoft. Sin duda me emocionó la posibilidad de Natal; pero mostrar un sueño tan pulido conlleva su propio juego de riesgos. ¿Y qué tal si Microsoft no puede hacer que funcione tal como lo publicita? Tal vez pueda, pero ¿qué tal si se lleva tres o más años? ¿Qué tal si logra ofrecerlo a tiempo para las fiestas decembrinas, pero sólo funciona con modelos nuevos del Xbox 360, por ejemplo un Xbox 360 Master (no hay tal producto en desarrollo, hasta donde tengo entendido). Por ahora, Microsoft asegura que funcionará con todos los Xbox 360; pero voy a continuar escéptico hasta que vea algo de hardware de verdad y demos de productos en vivo. Por otro lado, espero y rezo por que esta cosa sea auténtica. Fíjense, me encanta el Wii (de veras me fascina). No puedo ni decirles cuánto disfruto de jugar Tiger Woods Wii, y sí espero con ansias a que llegue el Wii Motion Plus de Nintendo con actualización de control de precisión. Esto debería añadirle mucha más precisión al juego (y dar fe de cuán maleta soy). Sin embargo, pese a lo mucho que me encanta el Wii, siempre he deseado más. El Wii ve el movimiento de mi brazo pero sólo a través de mi mano que sostiene el wiimoto. Puedo pararme zangoloteando los brazos frente a la barra detectora todo el santo día; pero el Wii nada más no ve nada a menos que sostenga el control.

Hay un momento en el video de la visión del Project Natal donde Microsoft intenta mostrarle al espectador cómo funciona Project Natal y cómo los sensores ven el cuerpo entero del usuario en el espacio tridimensional. En el video, una figura simplificada de líneas se coloca sobre una jugadora. Hay puntos blancos en las articulaciones y barras negras que las conectan. Puede ser así como Natal interprete los cuerpos y perciba el movimiento. De acuerdo con el video, Natal lo verá todo.

De nuevo como que me estoy adelantando. Se trata únicamente de un video y no de un producto real.

Cuando vi la conferencia del E3 de Nintendo al día siguiente, me quedé esperando el contragolpe de Nintendo. Tenía lo del control de precisión para el wiimoto, el Wii Resort y un montón de juegos nuevos para sus dos plataformas. El único vistazo semiinteresante al futuro fue el Wii Vitality Sensor, que lee el pulso a través de la yema del dedo y lo manda al Wii. Tengo la certidumbre de que hay toda clase de buenas posibilidades que deja abiertas este aparato, sobre todo en el área de la comunicación y la percepción del humor. Sin embargo, no es como Project Natal.

¿Mencioné que Project Natal puede comprender el habla humana y que añade el procesamiento del lenguaje natural a los juegos? Mediten esas posibilidades.

De manera inevitable, mientras venía que los ejecutivos de Nintendo extendían el anuncio de un juego tras otro, seguí comparando todo con lo que Microsoft había dado a conocer 24 horas antes. Fue totalmente injusto. Hay que reconocer que Nintendo mostró productos de verdad, e incluso enseñó parte del hardware en el escenario.

Ah, pero ese Project Natal. Si funciona como lo pintaron, ya me convencieron. Punto.&mdash Lance Ulanoff

Jambitz en Twitter

zune_hd_imageComo un peleador aturdido que acaba de asentir con la cabeza diciéndole “Sí, estoy bien” a un réferi, Microsoft llegó trastabillante al centro del cuadrilátero de los reproductores de MP3: con el Zune HD y la integración con el Xbox 360 como armas, la compañía empezó a pegar. Apple, su adversario principal, no necesariamente va a pelear de cerca con Microsoft; pero sin duda Apple está tan sorprendido como yo de que Microsoft aún prosiga en el combate.

Como espectador de lo que ocurre en el cuadrilátero, sólo puedo quitarme el sombrero periodístico, frotarme la cabeza y preguntarme cómo es que no pude comprender bien esta situación. A fines del año pasado, predije la ruina del reproductor marginal Zune de Microsoft. Con la introducción sorpresiva del Zune HD, se demostró que me equivoqué por completo. Pero este aparatito semejante a un iPod ni siquiera constituye la noticia más importante. El inteligente gancho de Microsoft es la integración profunda del Zune Marketplace y la marca en una de las más exitosas del gigante de Redmond: Xbox Live.

Siempre que hablamos del éxito del iPod, la discusión inevitablemente gira hacia el poderío del ecosistema de iTunes. Sin dicha plataforma, el iPod jamás se habría transformado en el fenómeno cultural que es hoy en día; el control que ejerce Apple sobre el hardware, el software, la selección musical, la calidad y los precios y su extensión subsecuente de la extraordinaria App Store han hecho del iPod (y el iPhone) una fuerza del mercado incontenible.

Sin embargo, la única área donde Apple no ha tenido gran éxito es la sala. Claro que hay un sinnúmero de docks para el iPod que permiten reproducir música por todo el hogar; pero transferir el contenido de iTunes desde la Mac o PC a la tele, por ejemplo, es harina de otro costal. La principal entrada de Apple en este espacio ha sido la Apple TV, producto que se parece a la Mac mini pero lleva a cabo mucho menos. Conozco a gente que posee Apple TV; las reseñas no han sido elogiosas, y Apple está muchísimo muy lejos de dominar en este espacio.

Microsoft, por su parte, pasó varios años tratando de convencer a los consumidores de que necesitaban PC en la sala. Cuando eso falló, la empresa optó por los extensores multimedia, un concepto intrigante: aparatos que podrían ofrecer, mediante una red alámbrica o inalámbrica, el contenido de una PC con Windows a los estéreos y las teles de la sala. De nueva cuenta los consumidores ignoraron estos productos.

Entonces, tal como ahora, Microsoft por fin desistió de intentar nadar corriente arriba e hizo lo que todavía considero una de sus jugadas más brillantes: convirtió el Xbox 360 en un extensor multimedia. La compañía se dio cuenta de que vendería millones de estas consolas de juego, que por pura casualidad poseían capacidad de conexión en red integrada. Así que ¿por qué no agregarle otras características que extendieran la marca?

Desde entonces, millones de propietarios de un Xbox 360 han ocupado sus consolas de juego no sólo para videojugar con oponentes del todo el globo sino además para ver contenido local e incluso descargar películas de Netflix y Starz. Obviamente Microsoft ve una oportunidad similar con la marca del Zune. En vez de tratar de empujar a los consumidores a comprar hardware del Zune y comenzar a utilizar el Zune Marketplace online, Microsoft presentará la marca Zune como una alternativa fundamental en una de sus plataformas más populares y activas.

Microsoft deja clarísima su estrategia en su comunicado de prensa: “el Zune ocupará la primera ranura dentro de la interfaz de usuario del Xbox en Xbox Live Video Marketplace, exponiendo así la experiencia de la marca Zune a millones de consumidores nuevos por primera vez.” A partir de este otoño, quienquiera que visite el Bazar de Xbox Live verá el Zune y su colección de películas (no está claro si estarán en alta definición). Éste es el equivalente de un gancho a la quijada de Apple. Microsoft sembrará el mercado con nuevos usuarios al estimularlos con las posibilidades de la marca Zune. La estrategia es tan crítica para el éxito del Zune que el comunicado de prensa de Microsoft comienza con la noticia. La mención del Zune HD y sus atributos casi parece (pero no es precisamente) algo que se agregó de último momento.

De hecho, este plan no puede triunfar sin buen hardware. Y, a juzgar por las apariencias, parece que Microsoft, luego del gancho, conectará otro golpe directo en la quijada en forma del Zune HD. Las fotos que hemos visto muestran un aparato delgado, fino y -lo más importante- atractivo. Microsoft hasta agrega una sorpresa: radio de alta definición. Apple no se acercará a un sintonizador de ninguna clase. Microsoft salta con ambos pies y adopta un formato que muchos ni siquiera están seguros de que vaya a sobrevivir. Me gusta este arrojo. No me voy a meter en un limbo ni a predecir la victoria ni para Microsoft ni para Apple en esta última confrontación; pero algo es patente: Microsoft está preparado para resistir al menos unos cuantos asaltos más. –Lance Ulanoff

windows_7_build_7000

Resulta que andaba discutiendo los temas que trato en mis columnas con Sebastian, mi compañero de Cranky Geeks. Y entonces me dijo algo que no me sorprende: “Todo lo que se escriba en este momento a propósito de Windows 7 pone las cifras de lectura por las nubes.”

Siempre ha sido así: los lectores en general se muestran interesados sólo en el sistema operativo más reciente de Microsoft. Esto es cierto especialmente en el período de reseñas favorables que precede a la aparición del producto real. Supongo que podría instalar Windows 7 RC1 y escribir una reseña inútil que hable de cuán rápido es cuando cuentas con 20 GB de memoria principal y el SO y 10 aplicaciones se encuentran en la RAM. Pero ¿y qué con eso? Se trata de un candidato a lanzamiento, no del producto final. Por definición se trata de código zombi que se supone que la gente evalúa en busca de fallas, no que se deshace echándole flores.

Estos betas públicos son trucos propagandísticos que realmente consiguen muy poco. ¿Alguien ha notado las similitudes con lo que sucedió con Windows Vista?

Esto es lo que dijo el experto Paul Thurrott de Vista RC1:

Si probaste la versión Beta 2 de Windows vista y te dejó conmocionado -y dije conmocionado- a causa de lo horrible que era, es hora de darle una segunda oportunidad a Vista. En serio. El RC1 constituye una mejoría enorme. Enorme.

Microsoft puede señalar cientos de características nuevas en su nuevo SO; de hecho, si Apple se encargara de la mercadotecnia, estoy seguro de que proclamarían una cifra estimada como de 571 características nuevas. Pero ya que pasas las cosas obvias como la nueva interfaz de usuario, las animaciones y los efectos de Aero y las mejorías a la seguridad absolutamente grandes en esta versión, hay muchas cosas más ahí.

Y así prosigue promocionando los atributos fabulosos de Vista.

Y por supuesto que al teclear “Vista is great” en Google puedo respaldar las palabras de Thurrott con un coro de expertos que cantan las loas dedicadas a Vista. Y al escribir “Vista sucks” puedo obtener los resultados opuestos. El hecho es que la crítica y la alabanza tempranas son comunes; pero en general hay más elogios: quienes tocan los tambores y deben vender libros o webcasts o revistas hacen ruido con bombo y platillo hasta que comienza la retroalimentación auténtica.

La gente también leerá esta columna, en busca de comprensión o de la verdad. Esto es lo que quiero hacerles entender: lo denomino el baile de los 12 pasos del nuevo SO de Microsoft.

Paso 1: el público comprende que el SO anterior era una plasta de porquería agobiada por muchísimos parches. Se ha deteriorado y todo el mundo lo sabe.

Paso 2: aparece en la prensa una palabra código. Se refiere a un nuevo SO de Microsoft. Comienza el alboroto.

Paso 3: Microsoft confirma que está desarrollando un SO totalmente nuevo que será la octava maravilla.

Paso 4: Microsoft anuncia un listado de atributos para el nuevo SO que además cita mejorías respecto al SO previo.

Paso 5: llega a la prensa información discrepante. El SO estará listo antes de lo previsto. El SO estará listo después de lo previsto. La codificación ni siquiera ha comenzado. El SO ya casi está concluido.

Paso 6: se da a conocer públicamente un poco de código beta bien logrado; los amantes de Microsoft lo consiguen y se apresuran a proclamar cuán grandioso es. En realidad nadie da cuenta de errores de programación existentes, y si alguien lo hace nadie sabe qué impacto tienen.

Paso 7: varias características “imposibles de implementar” se dejan de lado en el producto.

Paso 8: surge un candidato a lanzamiento, y todo el mundo enloquece a causa de lo fantástico que es (ésta es la fase en que se encuentra Windows 7). “¡Se trata del mejor SO de la historia!”

Paso 9: se descubren algunos errores menores; pero nadie les pone mucha atención puesto que Microsoft asegura que los arreglará para cuando salga el producto. No hay de qué preocuparse.

Paso 10: las ventas de los SO anteriores comienzan a disminuir, y Microsoft ofrece una actualización gratuita a los compradores de computadoras que lleven instalado el SO previo.

Paso 11: se anuncia una verdadera fecha de lanzamiento, y los compradores hacen colas la noche anterior para obtener las primeras copias.

Paso 12: enseguida empiezan los martes de parchado, conforme Redmond corrige una falla de seguridad recién descubierta. Sigue un sinnúmero de parches, y, con el transcurso del tiempo, el SO se enlentece bajo el peso de su propio código espagueti. El ciclo se reinicia en el paso 1.

Este sistema le sirvió bien a Microsoft hasta el desastre de Vista, cuando el paso 6 (la fase del beta) se estropeó, hecho que creó un alboroto negativo que la compañía no pudo suprimir. Además Microsoft sufrió un desengaño con el fiasco del disco duro híbrido en que el SO tenía ganchos especiales para optimizar el desempeño, mismos que los consumidores jamás pudieron aprovechar.

En esta ocasión la empresa ha vuelto a los fundamentos, y Windows 7 debería ser un éxito comercial con pocas quejas al inicio. Ojalá que el producto salga más pronto que tarde para que contribuya a revivir la economía.

Pero si alguno de los lunáticos que andan sueltos por ahí piensa que este SO ni se parchará hasta el cansancio ni correrá la misma suerte desafortunada de todo cuanto Microsoft ha hecho, entonces díganme: ¿qué transformación misteriosa ha experimentado entonces la compañía para hacer diferentes las cosas esta vez? ¡Pásenle, sinfín de parches! ¡Ya los estamos esperando! – John C. Dvorak

Jambitz en Twitter

01ulanoffNo me conoces, WolframAlpha. Ah, y jamás serás otro Google. Esto no es problema para ti, supongo, porque ése no fue tu propósito en primera instancia. Tal como veo las cosas, eres la diferencia entre buscar algo “como” lo que quieres y buscar bastante específico y no preocuparse por las cosas posiblemente relacionadas que podrías perderte. Dicho de otro modo, digamos que uno quería zambullirse en busca de una moneda que de alguna forma cayó al fondo de una charca cavernosa. Si se zambullera uno solo, sería improbable que alguna vez alcanzara a rescatar la moneda. Sin embargo, con WolframAlpha de guía, uno se echa un clavado ágil y emerge con una moneda reluciente en la mano; hasta podría ser precisamente la que uno buscaba.

Para ser franco, me llevé unos segundos en comprender que el caso célebre de búsqueda más reciente no era lo mismo que Google. Tan sólo tecleé mi propio nombre -una búsqueda de vanidad común en Google- y no me ofreció resultados. No sabía quién era y me preguntó si deseaba remitir algo de información sobre mí. En cambio, si uno busca el nombre de un servidor en Google, hay un montón de cosas tanto positivas como negativas.

Es obvio que WolframAlpha no está indexando la Red entera. En vez de eso registra su propia base de datos y utiliza inteligencia de tipo heurística -en su mayoría basada en las matemáticas- para ayudarte a llegar a información interesante, útil y factual. Es esta última parte lo que ha provocado que diga que podría desbancar a la Wikipedia. La enciclopedia online, que se expande en su mayoría gracias a los voluntarios, muchas veces recibe críticas por las inexactitudes y las estafas que le endilgan a la enciclopedia libre y a sus usuarios desafortunados. Yo digo que hay una cantidad tremenda de información valiosa y factual en la Wikipedia; pero no lo vendría nada mal algo de limpieza y revisiones y balances mucho mejores.

Pero WolframAlpha es distinto. La información proviene de los empleados de Wolfram, los socios de terceros y los colaboradores pagados. ¿Cuán escalable es esta idea? No lo sé. Todo lo que puedo decir es que Stephan Wolfram le está impartiendo la misma clase de cuidado y claridad que le puso al producto de software de cálculo Mathematica, de más de dos décadas de antigüedad, a WolframAlpha. Si se piensa en lo que la gente hace con algo como Mathematica, entonces se comprende la estrategia y la esencia detrás de WolframAlpha.

Imagínense que compran Mathematica para ayudarse a hacer cálculos para, tal vez, alguna parte chiquitita del programa espacial de la NASA. Tal vez es sólo para averiguar cuánto par de torsión se puede aplicar en un tornillito del exterior de telescopio Hubble antes de que se dañe o perjudique de manera permanente el telescopio espacial de 19 años de antigüedad. ¿Es posible darse el lujo de tener cálculos y modelados que sólo posean del 90 al 95 por ciento de probabilidad de ser exactos? Si Mathematica fuera obra del ejército de voluntarios de la Wikipedia, los resultados estarían cargados de errorcitos y de inexactitudes que podría provocar la ruina del proyecto espacial. Dicho en términos sencillos, WolframAlpha no sabe elaborar un “motor posiblemente exacto”. Es por esto que el motor de búsqueda profundiza a tal grado. Desea llegar directamente a la respuesta. Cuando no conoce algo, no brinda respuestas posibles. En cambio te dice que no entiende. Google jamás haría eso ni tampoco la Wikipedia.

Por cierto, cuando busqué “Google” en WolframAlpha, me dijo que pensó que Google era un término financiero. Se equivocó, ¿verdad? Tal vez no. Google es una compañía que tiene ingresos enormes y está bastante arraigada en la economía tecnológica. Es decir, la representación de Google que recibí en esa misma página fue más o menos la que uno tendría en Hoovers, el sitio financiero. Detalló todo lo que se necesita saber de la compañía, la ubicación, los empleados, el desempeño del mercado, etcétera.

WolframAlpha no brillará en las búsquedas divertidas al azar (no esperen ver una liga que diga algo como: “Me siento afortunado”). En vez de eso, surgirá como un instrumento serio para los estudiantes e investigadores de verdad y para quienquiera que desee hechos computacionales directos. Hay gente que recurre a Google y la Wikipedia en busca de dicha información, y dudo que todos queden verdaderamente satisfechos. Ahora cuentan con WolframAlpha, y apuesto a que se sienten de perlas por esto. Sé que éste es mi caso, pese a que no tenga ni la más remota idea de quién soy. –Lance Ulanoff


01ulanoffHace poco tuve esta revelación cuando un periodista me preguntó si me podía imaginar una época en que la economía se enderezaría (sí puedo, por fortuna) y los hábitos de compra de PC volverían a la normalidad. En el fondo me preguntaba cuándo volvería a comprar la gente las laptops y computadoras de escritorio tradicionales. En el escenario que propuso, creo que las netbooks desaparecerían de la memoria. Ello me hizo gracia, porque estoy convencido de que las netbooks no son más que un plan de mercadeo furtivo si bien brillante para vender minilaptops menos poderosas y de menor precio a las masas. También me queda clarísimo que las netbooks no se esfumarán. Con el tiempo tal vez solamente dejemos de llamarlas netbooks. Cuando se trata de atributos, desempeño y el precio que esperamos pagar por cualquier tipo de computadora, nuestras expectativas han cambiado de manera permanente. No me importa qué suceda con la economía, pues no hay borrón y cuenta nueva en cuanto a esto.

Sin duda las netbooks hallaron su momento, ¿verdad? Laptops baratas, como la EeePC de ASUS original, se vendieron bien; pero no fue hasta que Acer y ASUS las redenominaron netbooks que las ventas despegaron. Si la economía no hubiera andado mal, me pregunto si este truco habría sido funcionado. Sin embargo, eso ya no puede cambiarse. Ahora el concepto de las netbooks está arraigado firmemente en la consciencia de los consumidores. De hecho, las netbooks son la primera alternativa en la mayoría de las decisiones de compra de PC de consumo.

No quiero decir que las netbooks son ideales para todos. Mi propia experiencia con una me dejó claro que no lo son. Le compramos a mi hijo una encantadora EeePC 1000HE de ASUS. Es una Selección del Editor que nos costó $426 USD. El teclado ligeramente más chico no le preocupó a mi hijo (ni a mí tampoco), y la capacidad es buena para sus necesidades. Hasta maneja iTunes, si bien podría ser más rápida. Me estoy acostumbrando a la falta de unidad óptica (debería, puesto que he escrito que de todos modos no creo que sean necesarias, y le estoy enseñando a mi hijo a transferir lo que necesite en flash drives. La pantalla es un poquito chica, y he notado que los navegadores tradicionales, incluido IE8, en realidad no están diseñados para las pantallas 16:9 de 10 pulgadas. Hay demasiada interfaz que ocupa el tercio superior de la pantalla. En términos generales estamos satisfechos. Sin embargo, puedo ver cómo alguien que desea jugar o editar videos podría vérselas negras con este sistema. Está bien; por esa razón tenemos elección. ¿Quieres más capacidad? Paga y consigue un sistema más potente; tal vez una PC de escritorio.

Los consumidores seguirán desembolsando en netbooks en cifras históricas, y supongo que el 95 por ciento de dichos sistemas ejecutarán Windows XP. Algo que no puedo valorar, a pesar de las promesas de Microsoft, es cómo se ejecutará Windows 7 en las netbooks. Microsoft ha mostrado el SO en ejecución en las netbooks, pero no hemos visto la versión elemental Windows 7 Starter Edition diseñada para las netbooks. Me pregunto si Windows 7 Starter será tan avanzado como Windows XP. Será mejor que lo sea si Microsoft por fin espera darle muerte a XP.

También se me ocurrió que las netbooks podrían ser ideales para las empresas, sobre todo las pequeñas y el personal móvil. Desde hace mucho creo que todos los empleados de la mayoría de las empresas que ocupan computadoras deberían contar con laptops. Éstas incrementan automáticamente la productividad porque los trabajadores pueden llevarse el trabajo a casa y seguir laborando, si así gustan (algunos empleados hasta trabajan durante los viajes de ida y vuelta entre su hogar y el trabajo). Pero las empresas se han mostrado reacias a distribuir laptops, porque en general son más caras y más frágiles que las computadoras de escritorio. Cuando las computadoras sí ofrecen y compran laptops, suele elegir sustitutos de PC de escritorio que son lentas y pesadas. Estas cosas en general poseen partes baratas y de menor desempeño, son pesadísimas y meterlas y sacarlas de la oficina es toda una lata.

La netbook tiene una historia diferente. La mayoría, como la EeePC de mi hijo, pesa mucho menos de 1.8 kg. Son más chicas que la notebook promedio y se pueden guardar fácilmente. Vienen precargadas con cosas como Star Office, que es un sustituto aceptable y sin costo de Microsoft Office, así como otras aplicaciones de productividad sin costo. Lo que una empresa no pueda encontrar, la netbook lo puede descargar.

Muchas personas usan Adobe Photoshop para preparar imágenes para usarlas en Internet. No se puede cargar ese tragón de los recursos en una netbook. Pero cuando viaje al CES a principio de año, utilicé Google Picasa 3 -otra aplicación sin costo y fácil de usar- para redimensionar y comprimir todas mis imágenes.

Me sorprende que las empresas no toquen las puertas de los fabricantes de computadoras para ponerles las manos a estas netbooks. Una laptop ultraportátil como la Latitude E4300 de Dell podría costarte más de $2700 USD. Por ese mismo dinero se podrían adquirir seis EeePC 1000E de ASUS o casi diez Mini 1000 Mi de HP. Es más, estas netbooks viene con rasgos no siempre hallados en sustitutos de PC de escritorio baratos dirigidos a las empresas, incluida una webcam (a veces junto con Skype o videoconferencias), conectividad Bluetooth y funcionalidad inalámbrica 802.11n. En general los discos duros de las netbooks son chicos, aunque sólo en comparación con los de las computadoras nuevas de hoy. Por ejemplo, la última laptop para mi hogar venía con un disco duro de sólo 60 GB. La EeePC de mi hijo posee uno de 160 GB. La RAM es ligera (por lo común de 16 GB); pero funciona para Windows XP. Creo que a las empresas les costaría trabajo hallar una aplicación o tarea cotidiana que no pudieran realizar en una de estas laptops.

Para los usuarios de las oficinas que no pueden tolerar el teclado más chico y la pantalla de 10 pulgadas en la oficina: hagan que su compañía les compre un monitor autónomo de formato ancho, un ratón USB y un teclado, todo por cerca de $150 USD. A fin de cuentas la compañía aún se está ahorrando dinero, y mucho.

Hace poco ciertas netbooks recibieron críticas porque no llevan software de seguridad. Nuestra ASUS no lo tenía; ahora la compañía tiene un acuerdo con Symantec para sacar netbooks futuras con el software de prueba Norton Internet Security. Pero, de todos modos, las inquietudes de que estas netbooks no puedan manejar el software de seguridad son, en mi experiencia, infundadas. Tal vez no podían manejar los modelos de seguridad del año pasado; pero las versiones más recientes de Symantec, Panda y CA están hechas para minimizar el consumo de recursos. Norton Internet Security 2009 es el campeón actual en este campo.

La gente puede decir: “Pensé que Ulanoff había dicho que se les hacía propaganda exagerada. Supongo que ya cree ciegamente en dicha propaganda.” Les puedo asegurar que ése no es el caso. Netbook sigues siendo un gran término mercadológico para definir las laptops altamente portátiles y de rendimiento medio que cuestan menos de $500 USD. Sin importar cómo se les denomine, estos sistemas llegaron para quedarse y constituyen una gran elección para el hogar y, quizá lo más importante, para las empresas. –Lance Ulanoff

john-c-dvorak-1Desde que el escenario tecnológico comenzó a declinar en 2000, nada emocionante ha ocurrido, y hay que preguntarse cómo, después de 25 años de sorpresas crecientes (de 1975 a 2000), las cosas simple y llanamente comenzaron a deteriorarse. No hay una sola causa de la depresión continua, sino que cuatro cosas se destacan como las raíces del problema. Examinémoslas.

El fiasco del Y2K. El bug del año 2000 fue el principio del fin, y tal vez el mayor factor que contribuyó al colapso dot com. Desde entonces la mayoría de la gente se ha olvidado de la conversión al año 2000, y de cómo los alarmistas atrajeron la atención con su alboroto durante dos años prolongados. Las computadoras de todos los rincones del globo habrían dejado de operar el primero de enero de 2000, según dijeron, porque la calendarización integrada al software provocaría un borrón y cuenta nueva de la fecha al pasar de 99 a 00.

Se escribieron libros en torno al tema. Se vendieron seminarios relativos al mismo. Todos despilfarraron sus recursos remediando el problema al oír que hasta el suministro eléctrico estaba en riesgo y que podrían ocurrirle cosas malas a la estructura monetaria del mundo. Se trataba de un escenario catastrófico, y se invirtieron millones de dólares en el problema.

Total que llegó la Noche Vieja y se fue, ¡y no pasó nada! El mundo no llegó a su fin. Nada les sucedió ni a los sistemas de suministro eléctrico ni a los bancos ni a nada de lo predicho previamente. Mientras tanto los fanáticos del Y2K aseguraron que la razón por la que nada aconteció fue que ellos habían sonado la alarma, y que todo se resolvió antes del año nuevo; pero nadie se tragó su argumento.

Opino que este desacontecimiento atrajo la atención al factor de las imbecilidades en la comunidad tecnológica, provocando así el escepticismo ante las afirmaciones dudosas. El fracaso de la materialización del Y2K tal como lo auguraron los expertos minó la confianza del público. En cuestión de pocos meses comenzó el colapso dot com, y el escenario tecnológico no se ha recuperado jamás. Los siguientes incidentes exacerbaron el problema.

El monopolio de Microsoft. Nada de lo que ocurrió luego del año 2000 recibió la ayuda del monopolio de Microsoft. El público logró ver el testimonio antimonopólico de Bill Gates. Éste vacilaba y se estremecía en varios videos, haciendo parecer otra vez como si las cosas estuvieran amañadas en perjuicio de los usuarios. Microsoft no fue un buen ciudadano corporativo; pero no nos quedó más remedio: estábamos literalmente atrapados en sus productos sin ninguna alternativa real salvo PC Macintosh costosas o las distros de Linux inutilizables de esa época.

Nada de esto habría sido malo si Microsoft hubiera hecho algo interesante una vez que ganó la posición de dominancia. A la fecha la funcionalidad de cualquier producto de MS a duras penas es superior a la de Windows 2000 o el paquete Office 2000. Comparen los diez años de dizque innovación de 1990 a 2000 con la depresión de 2000 al presente. Todo lo que Microsoft logró hacer fue adoptar la palabra innovación como lema, con la esperanza de que nadie notara que lo único que hacía la compañía era ordeñar a las vacas del dinero.

Luego llegaron los tiros de gracia.

Sarbanes Oxley. La situación se puso más feicita en 2002. Después de los timos de Enron y MCI, el gobierno de los Estados Unidos promulgó una ley onerosa llamada Sarbanes Oxley. En esencia esta ley tomó la carga de mantener la honestidad de las compañías alejándolas de las firmas contables, añadiendo de paso capas de informes y gastos generales a una corporación estadounidense que básicamente le quitó como el 4 por ciento de sus ganancias para acatar la ley. Ésta acabó con el mercado de ofertas públicas de venta que las pequeñas empresas innovadoras utilizaban para captar fondos para crecer de manera sostenida. Lo único que podía esperar una compañía pequeña era que Google o Microsoft la comprara.

Esta única ley, que debería rechazar por completo, es responsable de todo lo malo que ha ocurrido en el mundo de la tecnología. Lo irónico es mientras diezmaba el escenario para proteger al público de las fechorías corporativas, no hizo absolutamente nada para proteger ni al público ni a los accionistas durante el colapso financiero mundial actual. Noten cómo nadie mencionará lo inútil que resultó durante las crisis económicas que ahora padecemos.

La muerte de la Comdex. La última Comdex se celebró en 2003, y entonces la expo quedó en suspenso. Ahora ya quedó en el olvido. Tal vez fue lo mejor: la industria tenía que consolidarse, pues la ley Sarbanes Oxley impidió que muchas compañías emergieran. Únicamente Google ha acaparado mucha atención pública en la última década. Cuando desapareció la Comdex, se llevó consigo la única conferencia auténtica de redes interpersonales del mundo, donde todos conseguían encontrarse y saludar a los demás. Desde su fin, tan sólo algunas conferencias nichos y de intereses especiales posibilitan esta clase de intercambio intelectual. Esto por sí mismo ha perjudicado la psique tecnológica colectiva más que cualquier otra cosa.

Y, aquí entre nos, Internet en realidad no ha contribuido a contrarrestar ninguna de estas tendencias.

Así que ¿y ahora qué hacemos? Siempre podemos mantener la esperanza en la desaparición de Microsoft y el surgimiento de una Comdex nueva; pero ambos hechos son improbables. Nadie parece interesarse en acabar con la Sarbanes Oxly. Y el Y2K ya quedó en el olvido y ahora no significa nada. Al parecer nada habrá de cambiar. Bueno, siempre quedan el iPhone y Linux para animarte. Nada más tendremos que esperar a que esto se solucione. Quizás en otros diez años mejore el panorama.

Díganme si han escuchado esto antes: la decisión de Microsoft de limitar Windows 7 Starter a ejecutar tres programas concurrentes a la vez abre una gran oportunidad para Android. Es la premisa de una columna equivocada de Seth H. Weintraub en Computerworld. Suena razonable, pero para mí tenía un eco inquietante. Parece recordar que las tribulaciones de Windows Vista también deberían abrirle una oportunidad a Linux.

Seamos realistas. No hay ninguna oportunidad para Linux ni Android, en todo caso, en el escritorio. Éste no es el caso de mi disgusto de una u otra plataforma, por si es lo que piensan. Para comprender qué pueden y qué no hacer las plataformas advenedizas contra el SO más ampliamente usado en el mundo, solamente necesitamos revisar la historia (hasta la reciente nos servirá).

Pero primero volvamos al artículo de Computerworld. En él, Weintraub señala un reporte de The Wall Street Journal ahora citado con frecuencia que habla de cómo Microsoft gana únicamente $15 USD por licencia en las netbooks que ejecutan Windows XP. Eso no es mucho, y Weintraub sostiene que Microsoft hace esto para ‘evitar la adopción amplia de Linux.’ ¡Ja!

Veamos qué sucedió verdaderamente cuando una buena fracción de las primeras netbooks salieron con Linux: ¡las devolvieron! Los consumidores actuaron así porque las netbooks iban dirigidas al segmento del mercado de quienes entienden menos de tecnología y se preocupan más por el costo. No es precisamente el mercado ideal para Linux, el cual, si bien es un SO estupendo, puede ser algo confuso a veces (por ejemplo, añadir aplicaciones, actualizar controladores, hallar cosas en las variadas interfaces de las distros, etcétera). Microsoft se vio obligado a ofrecer Windows XP en las netbooks porque los fabricantes estaban desesperados. Si no sustituían a Linux con XP, el mercado habría sufrido una muerte intempestiva. Contra sus propios mejores intereses, Microsoft ha permitido que las netbooks extiendan la vida de Windows XP.

Ahora examinemos la oportunidad de Android, retoño de Linux, de suplantar a Microsoft y Windows.

Como ya lo saben, he ejecutado Windows 7 Ultimate durante meses. Se trata de un buen SO y podría hacer que la gente se olvide de las meteduras de pata de Vista. Windows 7 Starter es la edición asequible de la línea Windows 7. Lo interesante es que, con Vista, Starter estaba disponible únicamente en los países tercermundistas, y el ínfimo Basic era el SO económico para principiantes de la línea Vista.

Windows 7 Starter no suena mucho mejor que Basic. Ejecutar únicamente tres aplicaciones a la vez podría ser terrible para casi cualquier usuario. ¿Qué pasa cuando Internet Explorer o Firefox abre muchas pestañas? A cada una se le ve como un proceso separado en Windows. ¿Esto significa que Starter verá dichas pestañas como aplicaciones separadas? Ojalá que no.

Weintraub y otros insisten en que este error craso más reciente de Microsoft abre la puerta de par en par para Google Android. Sé que las computadoras que operan con Android podrían aparecer en el mercado antes de fin de este año. Como resultado, he andado con un T-Mobile G1 durante las últimas semanas, tratando de evaluar su calidad. hasta ahora no estoy convencido. Se ve bonito y es relativamente rápido. Sin embargo, el SO parece algo ligero para hacer funcionar una PC. Acer confesó tener un prototipo de computadora de escritorio con Android; pero la compañía no se da prisa para extenderla en su canal al menudeo.

Aunque Android esté listo para las PC de escritorio en este momento, de todos modos no creo que pueda ganar o siquiera captar una cuota medible del mercado de las PC, y las razones son sencillísimas. Microsoft lanzó Windows Vista a fines de 2006, y aquello fue un desastre desde el principio. No me malinterpreten. El sistema operativo, sobre todo el SP2, es bueno, firme y usable. Además es un casi de estudio excelente de lo que puede suceder cuando se hacen promesas exageradas y no las cumples.

Desde aquel lanzamiento, Microsoft trabajó en mejorar el SO; pero en realidad se dio por vencido en hacerlo un éxito hace como poco más de un año cuando pasó al desarrollo de Windows 7. Los consumidores que compraban PC nuevas o vivían a regañadientes con Vista o pedían a los fabricantes de PC que instalaran Windows XP en los sistemas. Las empresas desembolsaron en sistemas con opciones de Windows XP y evitaron Vista lo más que pudieron.

En ese momento Linux se sublevó y, como todos lo esperábamos, dominó por fin el escenario de las PC de escritorio. Se descargaron e instalaron muchos millones de distros de Linux. Dell, HP, Acer y otros atestiguaron incrédulos cómo los sistemas preinstalados con Linux se extendían en los hogares y los negocios de todo el mundo.

Esperen. Eso es mentira. Nada de eso ha ocurrido. La oportunidad dorada de Linux -tres años de estancamiento del mercado de Windows- no alteró para nada la cuota de mercado de Linux. Lo extraño es que tampoco lo hizo mucho en el caso del segmento de Apple entre las computadoras de escritorio.

¿Cómo fue posible eso? ¿Por qué no ganó Linux? Es simple: Linux no es como Windows. Es maravilloso pero no consistente. No hay grandes acuerdos suficientes entre fabricantes de distros de Linux y los mayores fabricantes de PC. Lo más importante es que ni los consumidores ni las empresas en menor medida demandan Linux.

Así que dejemos que los eruditos hablen de cómo Android transformará el negocio de las PC. Yo por mi parte veré que Windows 7 se extenderá y Microsoft continuará, para bien o para mal, dominando el mercado de la computación.— Lance Ulanoff

Me estoy empezando a preocupar de verdad por la suerte de Android, el SO de código abierto para teléfonos inteligentes que supuestamente llevaría democracia, uniformidad y competencia al mundo móvil. En cambio sólo ha traído un montón de vaporware.

Se suponía que Android aparecería en docenas de aparatos distintos de un montón de fabricantes diversos. Supuestamente estaría más ampliamente disponible que el OS X de Apple, y que sería más flexible que el BlackBerry OS de RIM y menos caro que el Windows Mobile de Microsoft.

Pero parece que el desagüe de Android está fatalmente tapado. Seis meses después de que T-Mobile lanzó el G1, hay un gran total de un teléfono Android más disponible: el Magic de HTC, que se parece a un G1 sin el teclado. Eso no va a hacer arder el mercado.

Android parece ser un ejemplo perfecto de algo que luce de maravilla en el papel. ¿Un SO de código abierto, personalizable basado en Linux que cuenta con una tienda de aplicaciones y el respaldo de Google? Yo me apunto. Pero para fabricar aparatos realmente, se necesita un SDK sólido, una idea clara del papel de Google, y un ecosistema de desarrollo que sea al menos tan acogedor como el de Windows Mobile.

Gente de la industria me dijo que Android es mejor en la teoría que en la práctica. El SDK comenzó mal, según me han contado, y Google se ha demorado mucho en decidir cuál debe ser su papel en el desarrollo del producto.

Google acaba de postergar el SDK Android 1.5, que incluye soporte para teclados software, identificación de voz y widgets de terceros en la pantalla de inicio. Ninguna de estas características son éxitos que cambien las reglas del juego, así que las fortalezas de Android continúan siendo las mismas: va dirigido a ser más barato, más personalizable y más flexible que los demás SO de teléfonos inteligentes.

Si Android es tan económico y tan personalizable, ¿por qué nadie lanza teléfonos con este SO? Los socios del hardware de Google siguen tocando amablemente el asunto; pero ninguno de ellos muestra futuros aparatos atractivos con Android. Huawei mostró uno en febrero que no causaría entusiasmo. Sony Ericsson ha confesado que ha postergado sus teléfonos con Android para el futuro. Hace poco Motorola acabó con la especulación de que estaba desarollando un receptor con este SO.

Se supone que la personalizabilidad de Android atraería a los proveedores inalámbricos; pero la mayoría de ellos no parecen impresionados. Verizon proclamó el soporte para Android en 2007 y jamás lo puso en práctica. AT&T dice que aún lo pondera. Sprint por ahora se enfoca en el Palm Pre. Hay una muestra muy pobre de apoyo.

Parece que ahora los partidarios de Android, incluido Eric Schmidt, CEO de Google, dirigen su atención a las netbooks. Android en las netbooks será un gran fracaso, porque el SO combina la falta de familiaridad de Linux con una carencia total de aplicaciones de productividad para las computadoras de escritorio. Hasta las distros de Linux de las PC de escritorio fallaron en las netbooks, donde las remplazó Windows XP porque los consumdores de PC querían una experiencia más familiar. Android, que ni siquiera cuenta con un navegador web disponible como el de las PC de escritorio, fallará más rápidamente.

Comprendo que Android está diseñado para fomentar el cómputo en la nube; pero, en tanto las redes 3D sigan siendo malas y caras, quienes poseen una netbook desearán realizar un montón de trabajo offline. Un SO que no se equipare con Windows XP en las capacidades del navegador y de las aplicaciones es un imposible.

Tim Bajarin, experto en el mercado de los celulares, parece concordar conmigo. \”El código base [de Android] no está listo para utilizarse ni en netbooks ni en laptops\”, aunque podría estarlo a principios de 2010, escribió Bajarin recientemente.

Ahora los defensores de Google tratan de llevar el SO a otras categorías de productos, como descodificadores y autos. Pero las versiones de Android para tales aparatos tendrían que personalizarse a tal grado que serían irreconocibles para los consumidores, y probablemente perjudicarían la compatibilidad con al menos algunos programas de terceros.

Parece ser que gran parte del problema de Android es que no posee un campeón real. En el mejor de los casos, el entusiasmo de Google por su propio SO lo ha embriagado algunas vez y luego se ha apagado: no es nada en comparación con los tamborileos incesantes de mercadotecnia que provienen de Palm, RIM, Apple y Microsoft. Si Android va a triunfar, Google necesita impulsarlo, promover el desarrollo de software, realizar conferencias y recordarles a los consumidores por qué es mejor que las ofertas establecidas. La compañía no ha hecho esto.

Para los socios de hardware de Google, Android no resulta prioritario. HTC hace la mayor parte de sus negocios con Windows Mobile. También LG recientemente realizó un compromiso importante con Microsoft. Samsung ansía probar todo y ver qué funciona, lo que implica que evita tener que mostrar preferencias. Y ya saben qué pasa con Sony Ericsson y Motorola.

Este verano, los observadores del mercado celular se concentrarán en el Palm Pre, el nuevo iPhone y en algunos BlackBerries potencialmente nuevos. Android tiene una última oportunidad: puede sorprendernos en el otoño. La exposición comercial de la CTIA de octubre necesita incluir un asalto completo de los modelos con Android desde múltiples fabricantes, en múltiples tamaños. Si eso no ocurre, tendremos que arrojar al Android a la gran pila de distribuciones de Linux que trataron de abrir una brecha en el mercado de consumo y fracasaron. -Sasha Segan

01dvorakNo es muy gracioso ver que día tras día una compañía de tecnología se traga a otra; pero la naturaleza del negocio lo hace inevitable. Tal parece que la situación irónica es ser engullido o morir. Había que saber que se acercaba el fin cuando IBM se propuso engullir a Sun, y Microsoft supuestamente se interesa en RIM. Mientras tanto, a Dell le dan un empujoncito para que compre Palm lo más pronto que sea posible.

Echémosle un vistazo a esto con cierta perspectiva. En primera, encuentra una copia de PC Magazine de 1990 y fíjate en los anuncios. Había compañías que competían por todo. Existían docenas de programas de hojas de cálculo, lo mismo que de procesadores de textos. En cuanto a los fabricantes de computadoras, iban saliendo de un largo letargo. Puesto que a nadie le gusta competir cuando en realidad no tiene que hacerlo, era más fácil acaparar la competencia; siempre y cuando no pareciera importarle a nadie. Cuando era niño siempre pensé que se suponía que eso era ilegal; pero me engañaba.

Así que pasamos de 100 compañías de computadoras a un puñado. Semejante consolidación se realiza como un fractal en todas las industrias (hasta la banca, según parece), creando así un mercado discutible.

Al menos cuando esto sucedía en la industria automotriz, las compañías conservaban los nombres de su venta total derrotada. Dodge aún existe, si bien Dodge Brothers Motor Company ya no. En la industria del cómputo absorbes a la competencia, te quedas con parte del personal, destruyes la compañía y disuelves la marca. ¿Dónde quedó DEC?

Tal parece que en algún momento del pasado la gente creyó que comprar y destruir descaradamente tenía connotaciones negativas. ¡Ya no! Solamente háganlo.

Hay una sensación entre los usuarios de las computadoras que de nada de esto es positivo; y tanto a tal grado es sospechoso. Fíjense en lo que todo le ha ocasionado al progreso, por no decir a las revistas de cómputo. Siempre me ha parecido fascinante que las revistas de autos han conseguido mantenerse a flote con la publicidad y el resto de ella mientras que las revistas de tecnología la han reducido. ¿Cómo aconteció esto?

Le echo la culpa a IBM. Esta empresa montó el escenario de las prácticas onerosas y monopólicas en la industria de la tecnología, prácticas que se convirtieron en todo un modelo. Bill Gates admiraba a IBM a causa de esta estrategia, y hoy Redmond sigue un modelos de negocios similar.

Pero para ejecutar este estilo de negocios, tienes que extirpar la innovación y el desarrollo de tácticas. Subyuga a la competencia, comprar a los competidores, vende las divisiones que pierdan dinero a los idiotas. En algún momento del proceso, la invención de novedades se queda en el camino. ¿Exactamente qué ha inventado Lotus desde que IBM lo compró? Alguna vez Lotus fue la mayor compañía de software del mundo. ¿O ya lo habían olvidado?

De hecho, como lo pregunté antes, ¿qué ha cambiado verdaderamente desde 1995? En aquel entonces Microsoft se hallaba en la cima del mundo y todos abandonaban el escenario por aquí y por allá. No han cambiado mucho las cosas salvo por la llegada del iPhone y, de manera marginal, en Linux. La última aplicación básica novedosa y popular (o sea, killer app) fue el navegador Netscape. Desde entonces todos los programas de alto perfil son aplicaciones web como MySpace, Facebook y Second Life. La duda que hay que plantearse es exactamente a cuál clase de aplicación corresponde Facebook. Para mi en realidad no se trata de una aplicación, sino de un destino o de un terreno de encuentro virtual o de un terreno baldío para jugar. Es un portal moderno, tal vez.

Tengo la certeza de que ustedes pueden extender la definición de aplicación y hallarle espacio a la idea de que Facebook es una de ellas; pero jamás me convenceré.

Supongo que si todo lo que se ubica sobre un navegador es verdaderamente una aplicación, habría que decir que el propio motor de búsqueda es la killer app más reciente. Pero ¿el motor de búsqueda es una aplicación? Esto es discutible. Personalmente no lo creo. Piensen en una revista: los artículos de la misma representan aplicaciones. El índice del frente de la revista los conducen a los artículos. Pero el índice mismo no es un artículo; en realidad ni siquiera es contenido. Un motor de búsqueda es igual: se trata de una máquina indexadora. Sin él Internet cerraría por inútil (sería como navegar una revista de mil millones de páginas); pero no es una aplicación más que la propia computadora.

Y, bueno, ¿qué quiero decir? Ya no aparecen más aplicaciones progresistas. Todo se ha hecho; y ésa es la razón verdadera de la consolidación. Fijémonos en la industria automotriz. ¿Qué hay realmente novedoso en los coches desde 1930? Un montón de retoques, es todo. Supongo que la transmisión automática fue importante; pero también se trata de un retoque: se trata únicamente de una transmisión rediseñada.

En un mundo de retoques, ¿qué vamos a hacer? Hay una luz al final del túnel que tiene forma de iPhone y de teléfono con Android, entre otros dispositivos móviles. La gente ha prometido que estas cosas algún día podrían transformarse en las próximas plataformas, y por fin me convencí. Esto significa que la energía creativa y el desarrollo se alejará permanentemente de las PC, las cuales se volverán como el mainframe que las antecedió. Todo lo que faltan son los viejos programas COBOL.

Todo lo que nos hace falta para completar la transición es la killer app. La que haga que todos tengan que adquirir un iPhone o un Android o un Palm Pre o lo que sea. Hasta ahora, todas las aplicaciones están en la fase del juego Hunt the Wumpus. Es bonito, tiene su truco, y puedes vivir sin él.

Cuando alguien vea esa killer app celular, hágamelo saber.— John C. Dvorak

01ulanoffDíganle adiós a la ballena de las fallas. Si Google compra Twitter, ese azote azul de nuestras vidas twittereras de seguro desaparecerá para bien después de que Google aplique el poder de su masiva granja de servidores al popular servicio de comunicación mediante microblogueo. Aparte de eso, no esperen que Twitter se modifique demasiado, al menos en el futuro cercano.

Esperen un segundo; no nos precipitemos. Google no ha adquirido Twitter. De hecho, ni siquiera está claro si este último está en venta; si bien probablemente lo esté. Sus fundadores Biz Stone y Evan Williams poseen una historia de edificar y vender propiedades. Le vendieron Blogger a Google hace unos años. Así que es probable que Twitter esté en venta, y opino que Google es un pretendiente obvio.

Lo chistoso es que hace dos semanas hubo reportes de que Rupert Murdoch iba a comprar Twitter. Eso fracasó pronto, y quizá la gente esté feliz por lo sucedido. Todos parecen pensar que la manera de Google de abordar sus adquisiciones es algo distinta de la de Murdoch. No estoy tan seguro. Murdoch adquirió The Wall Street Journal en 2007, y aún tengo que ver cambios importantes. Compró MySpace después de eso, y aparte de algunos cambios a la interfaz y un servicio integrado de música, MySpace sigue siendo el mismo servicio bastante apremiante (de una manera muy adolescente), desordenado y caótico (y está perdiendo popularidad rápidamente).

Sin duda, en el corto plazo, una compra de Twitter por parte de Google es positiva. Más allá del final de la ballena de las fallas, es improbable que alguien note la diferencia en Twoogle o Gwitter (ninguno de estos dos funciona realmente, ¿o sí?). Cuando Google adquirió YouTube, pasaron meses antes de que los cambios más pequeños aparecieran. La integración de publicidad fue lo más notable. Más recientemente he notado inicio de sesión integrado o único para los servicios de YouTube y Google.

Cuando visité YouTube y Google el mes pasado, obviamente no había ninguna mención de adquirir Twitter, aunque sí hablamos del servicio, pues me la paseé twittereando gran parte de mi día en Google. De hecho, averigüé que unas cuantas personas de Google me seguían vía Twitter. Lo que aprendí en Google es que todo está conectado. Así que, si este trato ocurre verdaderamente, no esperen muchos cambios en Twitter al inicio. Tengan la certidumbre que tendrá cabida dentro de los servicios de Google. Repito que veo esto como algo positivo.

He aquí sólo unos cuantos de los beneficios claves (para quienes twitterean, para el propio Twitter, y para quien ocupe alguno de la miríada de servicios de Google) de la adquisición de Twitter, tal como los veo:

1. La expansión de API. Twitter posee una API maravillosamente fácil de usar que ha guiado el desarrollo de un sinnúmero de aplicaciones de terceros; pero también es un poco desordenada. Le ayuda a mi interfaz favorita de Twitter, TweetDeck, a ejecutarse; pero también es responsable de que TweetDeck se turbe algunas veces al día conforme se queda sin llamadas API. Google podría dedicarle algunos recursos de desarrollo y limpiar esa API a la voz de ya. Muy pronto veremos que la API conecte a Twitter con casi cualquier servicio y aplicación de Google. Piensa en la ubicuidad y ya captaste la idea.

2. No hay necesidad de un plan de negocios. Twitter ya no estaría nunca más solo ni tendría que proponer una forma de generar ganacias. Sería bueno que así fuera; pero ya que Google se adueñe de Twitter, la inversión para generar ganancias no parecerá tan pesada. Twitter puede seguir creciendo mientras Google busca una manera menos dolorosa de introducir AdSense al servicio.

3. Tweets en vivo con videos de YouTube. El consumo de videos podría volverse una experiencia comunal. Recibes un tweet que dice que yo veo el video más reciente del bailarín llamado Where the Hell is Matt? (búscalo con este nombre en YouTube), sigues la liga y luego podemos tweeterear juntos lo estúpido que es en realidad el video.

Hay un inconveniente de que Twitter sea propiedad de Google, y la verdad es que se relaciona con una de las ventajas. La necesidad de Google de poner AdSense en cada una de sus necesidades significa que Twitter seguiría el ejemplo. Pero como mucha gente sube tweets fuera de la página de inicio de Twitter o la interfaz estándar, Google añadiría el código a la API de Twitter. Ahora TweetDeck, Twhirl y otras aplicaciones de terceros tendrán que tener alguna forma de integración publicitaria si desean seguir usando la API.

Sé que algunas personas juzgan que la posibilidad de que Google adquiera Twitter sería un desastre para Microsoft. ¿Es otra oportunidad desperdiciada? Sí, ¿Sería un desastre esto? No. No creo que a Microsoft le importe o se inquiete mucho a causa de Twitter. Microsoft ni siquiera posee su propia cuenta de Twitter. La compañía se interesa más en el ambiente más rico presente en Facebook (donde ya hay mucho dinero invertido). Es más, Microsoft ha invertido demasiado en su entorno de Windows Live para despilfarrar recursos en el código comunitario de alguien más. Pienso que Microsoft desea, para bien o para mal, dejar que Google posea Twitter.

Casi tengo ganas de apostar a que Google compra Twitter (y realmente no soy de los que apuestan). Ya no estamos en 2002, ni siquiera en 2006, años en que los negocios web de sitios buenos pero no rentables podían perdurar ilimitadamente. Vivimos al filo de la navaja, y prácticamente todos nosotros podemos salirnos o morirnos intentando quedarnos. Biz Stone y Evan Williams saben que han construido algo bonito, y no quieren que se derrumbe ni que tenga una muerte horrorosa. Así que van a vender; si no a Google, entonces a alguien más, pronto.