01ulanoffNo me conoces, WolframAlpha. Ah, y jamás serás otro Google. Esto no es problema para ti, supongo, porque ése no fue tu propósito en primera instancia. Tal como veo las cosas, eres la diferencia entre buscar algo “como” lo que quieres y buscar bastante específico y no preocuparse por las cosas posiblemente relacionadas que podrías perderte. Dicho de otro modo, digamos que uno quería zambullirse en busca de una moneda que de alguna forma cayó al fondo de una charca cavernosa. Si se zambullera uno solo, sería improbable que alguna vez alcanzara a rescatar la moneda. Sin embargo, con WolframAlpha de guía, uno se echa un clavado ágil y emerge con una moneda reluciente en la mano; hasta podría ser precisamente la que uno buscaba.

Para ser franco, me llevé unos segundos en comprender que el caso célebre de búsqueda más reciente no era lo mismo que Google. Tan sólo tecleé mi propio nombre -una búsqueda de vanidad común en Google- y no me ofreció resultados. No sabía quién era y me preguntó si deseaba remitir algo de información sobre mí. En cambio, si uno busca el nombre de un servidor en Google, hay un montón de cosas tanto positivas como negativas.

Es obvio que WolframAlpha no está indexando la Red entera. En vez de eso registra su propia base de datos y utiliza inteligencia de tipo heurística -en su mayoría basada en las matemáticas- para ayudarte a llegar a información interesante, útil y factual. Es esta última parte lo que ha provocado que diga que podría desbancar a la Wikipedia. La enciclopedia online, que se expande en su mayoría gracias a los voluntarios, muchas veces recibe críticas por las inexactitudes y las estafas que le endilgan a la enciclopedia libre y a sus usuarios desafortunados. Yo digo que hay una cantidad tremenda de información valiosa y factual en la Wikipedia; pero no lo vendría nada mal algo de limpieza y revisiones y balances mucho mejores.

Pero WolframAlpha es distinto. La información proviene de los empleados de Wolfram, los socios de terceros y los colaboradores pagados. ¿Cuán escalable es esta idea? No lo sé. Todo lo que puedo decir es que Stephan Wolfram le está impartiendo la misma clase de cuidado y claridad que le puso al producto de software de cálculo Mathematica, de más de dos décadas de antigüedad, a WolframAlpha. Si se piensa en lo que la gente hace con algo como Mathematica, entonces se comprende la estrategia y la esencia detrás de WolframAlpha.

Imagínense que compran Mathematica para ayudarse a hacer cálculos para, tal vez, alguna parte chiquitita del programa espacial de la NASA. Tal vez es sólo para averiguar cuánto par de torsión se puede aplicar en un tornillito del exterior de telescopio Hubble antes de que se dañe o perjudique de manera permanente el telescopio espacial de 19 años de antigüedad. ¿Es posible darse el lujo de tener cálculos y modelados que sólo posean del 90 al 95 por ciento de probabilidad de ser exactos? Si Mathematica fuera obra del ejército de voluntarios de la Wikipedia, los resultados estarían cargados de errorcitos y de inexactitudes que podría provocar la ruina del proyecto espacial. Dicho en términos sencillos, WolframAlpha no sabe elaborar un “motor posiblemente exacto”. Es por esto que el motor de búsqueda profundiza a tal grado. Desea llegar directamente a la respuesta. Cuando no conoce algo, no brinda respuestas posibles. En cambio te dice que no entiende. Google jamás haría eso ni tampoco la Wikipedia.

Por cierto, cuando busqué “Google” en WolframAlpha, me dijo que pensó que Google era un término financiero. Se equivocó, ¿verdad? Tal vez no. Google es una compañía que tiene ingresos enormes y está bastante arraigada en la economía tecnológica. Es decir, la representación de Google que recibí en esa misma página fue más o menos la que uno tendría en Hoovers, el sitio financiero. Detalló todo lo que se necesita saber de la compañía, la ubicación, los empleados, el desempeño del mercado, etcétera.

WolframAlpha no brillará en las búsquedas divertidas al azar (no esperen ver una liga que diga algo como: “Me siento afortunado”). En vez de eso, surgirá como un instrumento serio para los estudiantes e investigadores de verdad y para quienquiera que desee hechos computacionales directos. Hay gente que recurre a Google y la Wikipedia en busca de dicha información, y dudo que todos queden verdaderamente satisfechos. Ahora cuentan con WolframAlpha, y apuesto a que se sienten de perlas por esto. Sé que éste es mi caso, pese a que no tenga ni la más remota idea de quién soy. –Lance Ulanoff


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La Agencia Protectora del Ambiente (EPA, por sus siglas en inglés) realiza una investigación sobre el gigante digital, ya que según algunos reportes, en una de sus instalaciones de manejo de datos se desechó hacia el ambiente una buena cantidad de anticongelante. Esta sustancia es muy dañina para suelos y agua, de ahí que la EPA tenga sus ojos puestos en Google. La empresa declaró, a través de Andrew Pederson, su vocero, que estaban ayudando a la entidad gubernamental estadounidense a determinar que había pasado y declaró que el edificio en cuestión había sido parte de la adquisición de la empresa de publicidad digital DoubleClick por parte de Google.

Vía Scientific American

01ulanoffDíganle adiós a la ballena de las fallas. Si Google compra Twitter, ese azote azul de nuestras vidas twittereras de seguro desaparecerá para bien después de que Google aplique el poder de su masiva granja de servidores al popular servicio de comunicación mediante microblogueo. Aparte de eso, no esperen que Twitter se modifique demasiado, al menos en el futuro cercano.

Esperen un segundo; no nos precipitemos. Google no ha adquirido Twitter. De hecho, ni siquiera está claro si este último está en venta; si bien probablemente lo esté. Sus fundadores Biz Stone y Evan Williams poseen una historia de edificar y vender propiedades. Le vendieron Blogger a Google hace unos años. Así que es probable que Twitter esté en venta, y opino que Google es un pretendiente obvio.

Lo chistoso es que hace dos semanas hubo reportes de que Rupert Murdoch iba a comprar Twitter. Eso fracasó pronto, y quizá la gente esté feliz por lo sucedido. Todos parecen pensar que la manera de Google de abordar sus adquisiciones es algo distinta de la de Murdoch. No estoy tan seguro. Murdoch adquirió The Wall Street Journal en 2007, y aún tengo que ver cambios importantes. Compró MySpace después de eso, y aparte de algunos cambios a la interfaz y un servicio integrado de música, MySpace sigue siendo el mismo servicio bastante apremiante (de una manera muy adolescente), desordenado y caótico (y está perdiendo popularidad rápidamente).

Sin duda, en el corto plazo, una compra de Twitter por parte de Google es positiva. Más allá del final de la ballena de las fallas, es improbable que alguien note la diferencia en Twoogle o Gwitter (ninguno de estos dos funciona realmente, ¿o sí?). Cuando Google adquirió YouTube, pasaron meses antes de que los cambios más pequeños aparecieran. La integración de publicidad fue lo más notable. Más recientemente he notado inicio de sesión integrado o único para los servicios de YouTube y Google.

Cuando visité YouTube y Google el mes pasado, obviamente no había ninguna mención de adquirir Twitter, aunque sí hablamos del servicio, pues me la paseé twittereando gran parte de mi día en Google. De hecho, averigüé que unas cuantas personas de Google me seguían vía Twitter. Lo que aprendí en Google es que todo está conectado. Así que, si este trato ocurre verdaderamente, no esperen muchos cambios en Twitter al inicio. Tengan la certidumbre que tendrá cabida dentro de los servicios de Google. Repito que veo esto como algo positivo.

He aquí sólo unos cuantos de los beneficios claves (para quienes twitterean, para el propio Twitter, y para quien ocupe alguno de la miríada de servicios de Google) de la adquisición de Twitter, tal como los veo:

1. La expansión de API. Twitter posee una API maravillosamente fácil de usar que ha guiado el desarrollo de un sinnúmero de aplicaciones de terceros; pero también es un poco desordenada. Le ayuda a mi interfaz favorita de Twitter, TweetDeck, a ejecutarse; pero también es responsable de que TweetDeck se turbe algunas veces al día conforme se queda sin llamadas API. Google podría dedicarle algunos recursos de desarrollo y limpiar esa API a la voz de ya. Muy pronto veremos que la API conecte a Twitter con casi cualquier servicio y aplicación de Google. Piensa en la ubicuidad y ya captaste la idea.

2. No hay necesidad de un plan de negocios. Twitter ya no estaría nunca más solo ni tendría que proponer una forma de generar ganacias. Sería bueno que así fuera; pero ya que Google se adueñe de Twitter, la inversión para generar ganancias no parecerá tan pesada. Twitter puede seguir creciendo mientras Google busca una manera menos dolorosa de introducir AdSense al servicio.

3. Tweets en vivo con videos de YouTube. El consumo de videos podría volverse una experiencia comunal. Recibes un tweet que dice que yo veo el video más reciente del bailarín llamado Where the Hell is Matt? (búscalo con este nombre en YouTube), sigues la liga y luego podemos tweeterear juntos lo estúpido que es en realidad el video.

Hay un inconveniente de que Twitter sea propiedad de Google, y la verdad es que se relaciona con una de las ventajas. La necesidad de Google de poner AdSense en cada una de sus necesidades significa que Twitter seguiría el ejemplo. Pero como mucha gente sube tweets fuera de la página de inicio de Twitter o la interfaz estándar, Google añadiría el código a la API de Twitter. Ahora TweetDeck, Twhirl y otras aplicaciones de terceros tendrán que tener alguna forma de integración publicitaria si desean seguir usando la API.

Sé que algunas personas juzgan que la posibilidad de que Google adquiera Twitter sería un desastre para Microsoft. ¿Es otra oportunidad desperdiciada? Sí, ¿Sería un desastre esto? No. No creo que a Microsoft le importe o se inquiete mucho a causa de Twitter. Microsoft ni siquiera posee su propia cuenta de Twitter. La compañía se interesa más en el ambiente más rico presente en Facebook (donde ya hay mucho dinero invertido). Es más, Microsoft ha invertido demasiado en su entorno de Windows Live para despilfarrar recursos en el código comunitario de alguien más. Pienso que Microsoft desea, para bien o para mal, dejar que Google posea Twitter.

Casi tengo ganas de apostar a que Google compra Twitter (y realmente no soy de los que apuestan). Ya no estamos en 2002, ni siquiera en 2006, años en que los negocios web de sitios buenos pero no rentables podían perdurar ilimitadamente. Vivimos al filo de la navaja, y prácticamente todos nosotros podemos salirnos o morirnos intentando quedarnos. Biz Stone y Evan Williams saben que han construido algo bonito, y no quieren que se derrumbe ni que tenga una muerte horrorosa. Así que van a vender; si no a Google, entonces a alguien más, pronto.